Adicción
March 30, 2009
No queda ya nada por ignorar, a nadie por borrar. Queda uno sin armas para enfrentar al pavoroso mundo externo que saca de la madriguera fulminando, quemando y destruyendo, implacable. Luego toca recoger las cenizas, atacar con químicos para conjurar la nueva versión, que se las verá con devils cada vez más fuertes, que insiste en decirle que no a las nuevas puertas, a los nuevos nombres con el miedo de un lado la negación del otro y la adicción siempre tirando hacia abajo.
Para celebrar el inicio del nuevo ciclo una serie de pequeñas estupideces sobre los patéticos intentos del nuevo yo en su afán por sabrá Dios qué cualquier cosa menos aterrizar a no ser que jugando a la sicología inversa pretenda hacernos creer que las cosas serán distintas esta vez gracias a la acción de nuevos químicos, choques eléctricos que debieran accionar destinos imposibles con los cuales entretenerse pensando hasta el próximo colapso ridículo espectáculo show máximo y destino preferencial de la atención de uno que otro despistado con un cierto grado de interés nunca del todo verificable por el sujeto de estudio actor protagonista de la tragicomedia mal hecha mal escrita altisonante de bajos instintos degradante para la no-audiencia y super execrable en todas las épocas.
Solamente un personaje haciendo de antagonista al anti-héroe con el único propósito de inducir a la locura y librar guerras interminables grandes matanzas eficientes exterminios. Así se revolcarán y se gritarán sin que nadie los escuche y detendrán su coche en medio de la carretera para hacer las paces en alguna parte visualmente significativa del wasteland nocturno flipando aquel calmante insospechado al cual llevaba con seguras intenciones el anti-héroe, única salida posible al conflicto, paraíso oculto temporal de neutralidad, orgulloso centro junkie de recuerdos difusos para la posteridad.
Un hermoso carro negro con vidrios oscuros que jamás dejan resolver los seudo-complicados dramas y conflictos de los dos contrincantes. Uno al volante siempre acelerando mientras que el otro secretamente disfruta lo cerca que se encuentra del definitivo y certero golpe contra los objetos optando alternativamente por el sueño o vigilia y atento para contraatacar con un zarpazo frío, un puñal de frases cruzando por el palpitante corazón buscando el final que ambos sueñan pero que ninguno se atreve a realizar.
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March 24, 2009

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March 24, 2009

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March 17, 2009

Swans, She Lives!
March 14, 2009
So I just want to thank you
For killing your mind
All the life that you bleed out
Well I steal it for mine
Las mujeres derrotadas sin sangre en las venas sin nada más por extraer o masticar se niegan a acusar al amo solamente van into hiding esperan y cuando el tiempo es preciso regresan para ser cazadas otra vez. Sé que les gusta esconderse en las azoteas de los edificios y aullar ecuaciones rojas o pasar en carros llenos de espectros susurrando sweet nothings al oído de solitarios infelices.
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March 13, 2009

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March 13, 2009

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March 12, 2009

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March 12, 2009
Uno comete errores luego los borra poniendo otros nuevos en su lugar y parece todo estar arreglado sin embargo justo antes de dormir se da cuenta del horror pero ya es muy tarde ya están las víctimas reclamando justicia y es por el gusto porque el otro no deja hacer nada al respecto que no sea esperar al día siguiente para recortar y seguir recortando. Es lo que uno hace.
Circle of Mania
March 12, 2009
You get eaten alive
By the perfect lover
Coil son o eran más bien dos tíos británicos con un taste para lo extraño y sobrenatural. También para las cosas homo. Ellos creaban unos lindos hand numbered discos de $35 que se reproducen en cuartos oscuros sufriendo excitados con el manoseo constante del artista seguidor e influenciando a fags obsesivos ie. Matmos así como al fundador de países imaginarios Matthew Herbert uno de los ídolos en las providenciales cabecitas. Cuando Coil habla nosotros escuchamos. Cuando Coil canta pasan cosas. Cuando Coil toca los guts contestan cosas extrañas, imperceptibles a los sentidos ordinarios que usamos para navegar cuando hace luz y se tiene que trabajar y vivir y todas esas cosas. Coil compone hechizos. Cuando escuchas Coil te expones a ellos y puedes tirarte por balcones, digo, caer por balcones con los ojos cerrados ebrio esperando a tu lover expuesto y vulnerable a 297,000 kph across del túnel – Dios que ya no te va a devolver ni compartir con nadie más ya que te ama y espera y te disfruta dentro del circle as we speak.